Redes Colaborativas de Empresa: Comienza el juego.

viewerLa consolidación de las Redes Sociales en Internet dirigidas a los usuarios de la web con más de 1.250 millones de personas enganchadas al “juego social”, nos tiene que hacer entender que esto no hay quien lo pare. La tecnología de la comunicación social orientada a compartir información con cualquier persona, en cualquier momento e independientemente del lugar del mundo en el que nos encontremos, nos ha hecho alcanzar una máxima difícilmente cuestionable hoy por hoy: “Todos somos web”.

Parece pues evidente que las personas como entes individuales han aceptado la tecnología social como referente de colaboración con otros individuos dentro de la sociedad. Pero, ¿donde se posicionan las empresas? ¿Es aplicable la tecnología social en el ámbito empresarial? ¿Existen beneficios reales para las empresas en esta nueva forma de comunicación?

La realidad a día de hoy es que una gran parte de las empresas de este país todavía no han identificado este tipo de soluciones colaborativas/ sociales como premisas de primer nivel para hacer avanzar sus negocios hacia la imparable globalidad de las relaciones empresariales. Actualmente las empresas tan sólo han identificado las redes sociales como espacios de publicitación donde presentar sus perfiles de empresa en Internet, orientadas a poder alcanzar alguna oportunidad de negocio y donde encontrar algún que otro profesional de valía. Es verdad que este uso de las redes sociales permite a las empresas mejorar sus perspectivas de darse a conocer y alcanzar oportunidades de negocio, pero limitar el uso de la tecnología social al campo del marketing, publicidad y posicionamiento en Internet, es un grave error.

Llegados a este punto, ¿son realmente conscientes las empresas de los beneficios de la tecnología social y de la aplicación de esta al engranaje empresarial? ¿Obviar este tipo de tecnología puede suponer a corto plazo la pérdida de posición competitiva dentro del mercado? ¿Supone el concepto de colaboración social para la empresa un “nice to have” ó un “must”?

El concepto globalización de la empresa es algo más que una declaración de intenciones, es una realidad. La dura realidad económica de estos días ha puesto de manifiesto que los mercados locales no son suficientes para mantener las empresas a flote y que tenemos que preparar a nuestras organizaciones para poder competir en otros mercados, algunos de ellos difícilmente alcanzables por distancia y/o cultura de servicios y productos.

Preparar a la empresa para dar el salto a otros mercados no parte de disponer de un departamento comercial internacional que pueda vender en otros países sino de dotar a una empresa de una organización estructurada y perfectamente conexionada que permita activar las oportunidades de negocio de forma automática, consiguiendo que toda la organización funcione como un sólo elemento.

La comunicación social aplicada a la empresa se erige en este momento en un elemento idóneo que permite crear y activar las líneas de comunicación interna, haciéndolas más fluidas y orientadas a asegurar que la información entre los empleados de una empresa sea sencilla, útil y dirigida a optimizar los servicios a aportar.

Y es que de eso se trata este juego: de colaborar, de compartir, ya sean datos, documentos, comentarios, experiencias, opiniones… Conseguir que en las empresas el conocimiento de todos las personas que las conforman ayuden a hacer crecer la empresa y a identificar la forma de optimizar los procedimientos de trabajo, a hacer más eficientes los protocolos de relación.

Sin embargo todo esto puede parecer suficiente, pero realmente no lo es. Las empresas no viven de la colaboración, ni de la comunicación. Estas soluciones pueden ayudar a las empresas a aumentar su eficiencia, pero no colocan su producto en el mercado. Necesariamente tenemos que conseguir que nuestra red de clientes, proveedores, colaboradores y distribuidores participen en este tipo de relación colaborativa. Es la participación de todos los actores del mercado en un mismo ámbito de colaboración lo que permitirá que una eficiente estructura de negocio alcance un óptimo resultado de empresa y nos aporte una posición competitiva diferenciadora.

Todo lo anterior nos debería hacer pensar sobre las oportunidades de estructuración, control, optimización y penetración en los mercados que una eficiente actitud colaborativa de nuestra empresa y su red de colaboradores nos puede aportar, transformándose a corto plazo esta tecnología social aplicada a la empresa como una necesidad y no como una posibilidad.

Ya existen en el mercado soluciones integradas y confeccionadas expresamente para las empresas que integran el 100% de sus necesidades adaptándolas a su estructura real. Soluciones que permiten organizar el trabajo de cada usuario, vincular a los usuarios con los departamentos y sedes, a la par que dotar a la empresa de la posibilidad de crear y configurar su Extranet de proveedores, clientes y colaboradores, posicionando a la empresa en la web y permitiendo comercializar su producto/servicio con otras empresas en todo el mundo. Podemos encontrar varios ejemplos de renombre como son Yammer en USA, Podio en el Norte de Europa e Interoper en España.

Ya hay expertos que aseguran que la cooperación empresarial a través de las redes es una tendencia que dentro de pocos años será imprescindible. Los planes de colaboración interactiva condicionarán los procesos de negociación, búsqueda y desarrollo empresarial. Incluso hay quien opina que retrasar este proceso supondrá un alto riesgo de perder posición con los competidores.

“Hagan juego” señores empresarios. Este es el momento de subir al tren de la colaboración en Internet. Elijan un buen compañero de viaje y abran sus mentes a la nueva era empresarial. “Somos web y somos cloud” y las empresas no pueden obviar el camino a seguir. Nuestro futuro de empresa está en juego.

Autor: Enrique de Andrés

Periódico Economía de Guadalajara – Noviembre 2012
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